En los últimos años el concepto de apego se ha popularizado enormemente. Sin embargo, en muchas ocasiones se utiliza de forma simplificada para explicar cualquier dificultad relacional.
Comprender qué es realmente el apego nos ayuda a entender mejor nuestra forma de sentir, pensar y relacionarnos.
El apego como necesidad humana básica
El apego es un sistema biológico relacionado con la búsqueda de protección, seguridad y cuidado.
Desde los primeros meses de vida dependemos de nuestros cuidadores para sobrevivir y para aprender a regular nuestras emociones.
Apego y capacidad de mentalización
Las experiencias tempranas influyen en la capacidad para comprender nuestras emociones y las de otras personas.
Cuando existe una base segura solemos desarrollar una mayor capacidad para reconocer estados emocionales, tolerar la incertidumbre y construir relaciones satisfactorias.
La relación entre apego y memoria
Nuestra historia de apego también influye en la forma en que recordamos e integramos nuestras experiencias.
Las personas que han desarrollado una mayor seguridad suelen poder acceder con más facilidad a recuerdos significativos de su infancia, incluso cuando estos incluyen experiencias dolorosas.
Mucho más que una etiqueta
Como plantea Manuel Hernández en Apego y psicopatología: La ansiedad y su origen (2019), el apego no puede reducirse a una clasificación simple ni a un conjunto de comportamientos observables.
Se trata de una organización compleja que incluye aspectos relacionados con la regulación emocional, la memoria, la mentalización y la percepción de seguridad.
Bibliografía
Hernández, M. (2019). Apego y psicopatología: La ansiedad y su origen. Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer, S.A.
Imagen: @carlotagtouet
